Sensores propios en cada cámara de frío y en el agua caliente, con lecturas periódicas, alertas automáticas por WhatsApp ante cualquier desvío y reportes en Excel cuando los necesites.
Cada dispositivo mide y sube su lectura directo al sistema — sin planillas, sin llamadas para preguntar "¿cómo está la cámara?".
Si una cámara sale de su rango, te enteras por WhatsApp, no cuando ya es tarde.
Dashboard con el estado actual y reportes en Excel para cualquier rango de fechas.
Cada persona ve solo las cámaras que le corresponden, sin mezclar información.
Una cámara de frío que se descontrola sin que nadie se entere a tiempo es plata perdida. Por eso cada sensor avisa solo, apenas algo se sale de rango.